(La semana pasada explicamos qué es un meme porque, vista la ineludible relevancia que tiene este formato en la cultura actual, era necesario hablar de ellos. Como es un concepto tan poco conocido como instantáneamente reconocible, dejamos el enlace al post con la definición para el lector que quiera consultarlo.)
Si Twitter es, burdamente dicho, el garito de moda donde todo el mundo quiere parecer ingenioso y Tumblr, la tarima a la que se sube la gente a la que le gusta escucharse es en gran medida porque Facebook ya había ocupado el hueco de plataforma donde el usuario habla de sí mismo. Y, con la excepción de vídeos y noticias muy personalmente interpretados, así se ha utilizado. Lo ajeno (ya fuera una idea, una creación o un comentario) sólo permeaba los perfiles de los usuarios cuando les afectaba más o menos directamente. Y aun entonces, se recibía con algún "Me gusta" o algún comentario y no siempre se compartía.
Eso ha cambiado estas semanas.
