Música, lista, firma invitada
Guitarras de distorsiones simples y sucias, percusiones mínimas con el omnipresente ritmo del Be My Baby de The Ronettes, voces tímidas libres de pretenciosidad y melodías pop cargadas de sentimientos que rescatan la esencia de los cincuenta y sesenta. Durante todo este tiempo que el lo-fi de última generación lleva siendo tendencia ha logrado algunas metas impensables, como rejuvenecer los estándares del pop primigenio o realizar un lavado de cara de los sonidos más garajeros (atrás quedan los singles de portadas en blanco y negro y sonidos saturados hasta decir basta). La nueva baja fidelidad conserva la visceralidad del garage sureño pero aporta el color del surf pop y el calor de las baladas de baile de graduación.
Seguir leyendo