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04 ene 2012

En defensa de Comic Sans

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Si las tipografías fueran personas, Comic Sans sería ese tipo correcto, sencillo, garboso y jovial cuya personalidad está supeditada a caer bien a todo aquel que le mire. El inocente hasta rozar la frivolidad. El favorito de la gente que no se quiere complicar la vida. Un tipo, por tanto, profundamente desagradable.

Comics Sans no es una persona, pero el odio que suscita tampoco es digno de una tipografía. El consenso en la fiesta en la que no hace más que aparecer sin invitación que es el diseño gráfico de los últimos 18 años es que se trata de una tipografía odiosa por su ubicuidad, irritantemente amable y, en definitiva, la elección que nadie haría si tuviera un mínimo de conocimiento de causa. En 1999, cuando ya se había convertido en la tipografía genérica de colegios, zoos, museos y gobiernos de medio mundo (en qué momento decidió usarse para carteles estilo "No pasar" es uno de los grandes enigmas de nuestro tiempo), una pareja de diseñadores gráficos de Illinois (Estados Unidos), Dave y Holly Crumbs, creó la mítica página web Ban Comic Sans (Prohiban Comic Sans) después de que uno de sus jefes les obligara a usarla para la exposición en un museo infantil.

Acertaron de pleno con el sentimiento. Desde entonces, estas letras sin serifa han sido objeto de incontables blogs preñados de odio hacia ella y de bromas de gigantes como Google.

Hasta ahora.

La inquina hacia Comic Sans está tan arraigada en el establishment cibernético que, de pura popularidad, se ha convertido en susceptible de ser cuestionado. Hace dos semanas empezó a ganar peso un blog creado en la red social Tumblr llamado Comic Sans Project. En él se ven retazos de un nuevo orden mundial en el que la dominación planetaria de la tipografía alcanza a los logotipos más icónicos del mundo: el que abre cada película de Star Wars, la pavorosa pantalla azul de la muerte con la Windows 98 pedía ser reiniciado, el de H&M, el de Burger King... Todos ellos subordinados, cuales convocatorias de reuniones del AMPA, a las mismas letras impávidamente simpáticas.

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A simple vista parece que el mundo hubiera caído en manos del payaso de Macdonald's, pero con un toque de ironía. El Comic Sans Project es cosa de dos franceses, Thomas Blanc y Florian Amoneau, y está agazapado detrás del mismo odio que intentan combatir. Esto no es amor, es reivindicación. Es como el hippy que mete la flor en la pistola del policía, y el resultado es sorprendentemente respetable. Casi roza la nobleza en algunos casos.

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Desde la creación de Tumblr, una red social eminentemente visual, el movimiento pro-Comic Sans ha ido ganando terreno, primero con un blog llamado Fuck Yeah Comic Sans y luego con Comic Sans the World!!! (su presentación es de un desenfado solamente epígono a las letras que defiende: "¿y si sólo hubiera un tipografía en el mundo y esa tipografía fuera la más gloriosa de todas las tipografías?"). Los fans del invento que estuvieran en el armario pueden ir saliendo. Ya se ha aceptado que Comic Sans es algo tan repelente que se puede recuperar de forma irónica.

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En realidad, la verdadera ironía es que la historia de Comic Sans es una mezcla de buenas voluntades e infamia. Su creador es un diseñador llamado Vincent Connare, que 1994 estaba empleado por Microsoft como "ingeniero tipográfico". Este señor, un reputado aficionado a los cómics oriundo de Boston, estaba repasando el contenido de Microsoft Bob que en tiempos previos al Windows 95 era un interfaz que debía caer bien al usuario, cuando vio que la tipografía estándar era la canónica Times New Roman. No debió parecerle lo suficientemente interesante porque creó una alternativa más redonda y accesible, como si se hubiera diseñado con tijeras en la mano. No llegó a tiempo para que se incluyera en el mal avenido Bob, pero fue del agrado de la responsable del proyecto, a la sazón la futura señora de Bil Gates, y al año siguiente estaba metido en un ajo mucho más considerable: Windows 95.

Y así, la maquinaria empezó a rodar. Comic Sans empezó a verse en los bocadillos de diálogo de Watchmen, la novela gráfica, y en otros lugares mucho más delirantes como monedas canadienses o los Sims. Connare no daba crédito. Su creación, le explicaría años más tarde al Wall Street Journal, no estaba destinada al uso popular. Pensaba que sería algo para los creadores de cómics. Pero, si alguna vez tuvo voz como para influir en el fenómeno, era demasiado tarde. La ubicuidad de Comic Sans era imparable.

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Claro que, añadiría años más tarde, hay veces que es mucho mejor que la Times New Roman. De eso va la cosa.

Hay 21 Comentarios

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Me despido.

“Fuck Stereotypes” is a personal challenge created from a phobia for using “COMIC SANS”. Based on the discredit established when using this typography, an established and widespread dogma in all educational and professional fields, the aim was to turn the topic upside down and find its real value.

more:
http://fuckstereotypesproject.tumblr.com

Yo más bien diría que la Comic Sans es como esos adultos que intentan acercarse a la juventud diciendo cosas como "chupi caramelo" o diciendo que les gusta el grupo que más suene en los 40. Quiere ser guay, ir a la moda, pero se queda en una caricatura.

Y ojo, que aunque no me guste, no considero que esté mal usada en carteles para niños y eso. Ahora, usarlo en cosas serias me parece lamentable. Venga! que yo tego un diploma de unas jornadas de la UPM en ComicSans, que vale que las jornadas no fueron gran cosa, pero parece el típico Diploma "Al mejor colega" que venden en las tiendas de regalos.

Creo que os falta esta referencia imprescindible en la banda sonora tipográfica del país :)))

pinchen aquí: http://soundcloud.com/wendyglassex/comic-sans

La Comic Sans no se merece el trato que se le ha dado, muchos la odian por su extendido uso, pero me da la sensación de que algo parecido está pasando a la Helvetica.

Hace poco descubrí un curioso proyecto de un estudio de diseño titulado Zombic Sans: http://www.voltioestudio.com/portfolio/zombic-sans/

No hace falta decir más: salió de Microsoft.
En general las tipografías no son guapas o feas, todo depende del contexto, en todo caso serían adecuadas o inadecuadas. Los diseñadores hemos acabado odiando esta tipografía por su mal uso generalizado, que casi siempre representa el paradigma contrario de lo que se considera buen gusto.

"Just my type. A book about fonts", de Simon Garfield, Profile Books.

Para los amantes de la comic sans que no quieran usar la comic sans:
http://www.blogartesvisuales.net/diseno-grafico/tipografia/31-de-enero-aniek

¡Ala, venga! ¡A salir del armario! Jamás hubiera pensado que alguien amara la cómic sans. ¡Con el montón de tipografías interesantes que hay en la red!:
http://www.blogartesvisuales.net/categoria/diseno-grafico/tipografia

Comic Sans = horterada; así de simple.
Duele verla en cualquier documento oficial, en los carteles, en los trabajos para el instituto o la universidad, etc.

Reconozco que he llegado a odiarla, aunque en el fondo sé que es algo absurdo, ya que al fin y al cabo se trata tan sólo de una tipografía. Aun así, en pequeño y dentro de un bocadillo de cómic no queda tan mal.

un post buenísimo!

Que gran tipografía. La utilicé poco porque para mi gusto es limitada en cuanto a estilo. Supongo que o que ocurrió es que estaba dentro del "pack Microsoft" y se extendió como la pólvora. Es bueno que la amen y la odien. Lo peor sería que fuésemos indiferentes.

Recuerdo un estudio de diseño que buscaba diseñador y para enviar el currículum había antes que descargarse un programilla que borraba la tipo comic sans del ordenador. Entonces daba un código que había que adjuntar como asunto del correo electrónico con el que se presentaba el currículum. Me pareció genial. Comic Sans apesta.

Comic Sans mola. La que debería prohibir es la Times New Roman, eso si que es antiestético

2 palabras: Caldo Aneto

Comic Sans es a las tipografías lo que el negro a la moda.
¡Nos pongamos como nos pongamos!

La Comic Sans es adictiva. De hecho, ahora estoy intentando dejarla, pero porque me he dado cuenta de que la uso para todo y eso tampoco puede serrrrrr!

Asi que, dem todos modos:

!Viva la comic sans!

A contracorriente de amigos y conocidos, yo también soy una amante de comic sans. Lo que no tenía ni idea es que la inquina hubiera alcanzado tan grandes proporciones. De veras que increíble. http://unmundocultura.blogspot.com

Soy un antiguo, un analógico y un demodé. A mí me gusta la Comic Sans y la uso. Lo digo sin rubor para escarnio de todos mis amigos digitales, especialmente mi musa Petezin

realmente, y siendo sincero y honrado, mi época juvenil pro-comic sans ya pasó de largo, aunque siempre alegra ver la aparición de alguien que defienda con "argumentos" la existencia y el uso de la tipo :)

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