Cine, Literatura

17 nov 2011

Emmerich, de destruir el mundo a destruir a Shakespeare

Anonymous_shakespeare_02_446
Roland Emmerich el director de Independence day o El día de mañana se enfrentaba después de 2012 al clásico vacío creativo de todo autor de cine de catastrofes: ¿Qué le quedaba por hacer? Ya había terminado con la humanidad por causa de una invasión extraterrestre, el cambio climático y una profecía maya.

Fácil, las películas históricas que defienden teorias polémicas. Su último estreno, Anonymous, (desde el viernes pasado en las pantallas españolas) asegura que Shakespeare no escribió las obras que se le atribuyen. Era un actor borracho y descarado y un ladrón del trabajo ajeno.

Por cierto, Anonymous respeta la realidad histórica tanto como 2012 la verosimilitud científica, más o menos. Su única intención con la cinta era la de plantear que Shakespeare no fue el autor de tal catálogo literario, todo lo demás que aparece en ella es puro entertainment.

El alemán ha provocado así un pequeño terremoto en Reino Unido, aunque esta vez fuera de las pantallas. El retrato de William Shakespeare que se hace en la cinta, que llega este viernes a las pantallas españolas, está más cerca del concepto conservador de titiritero que del de honorable representante de un oficio que reivindica Javier Bardem.

Anonymous-poster

La prensa británica se pregunta ofendida por qué en Hollywood odian lo inglés y en la tierra natal del genio en entredicho, protestaron llegando a borrar toda referencia visual al literato para destacar su importancia en la cultura y la industria local.
La polémica no llega de improviso: “Estaba esperándolo. De todos modos es interesante comprobar lo emocional que se vuelve la gente cuando se tocan sus asuntos”, responde en Berlín un Emmerich instalado desde hace años en Hollywood e incapaz de disociar el inglés americano de su lengua materna cuando habla de cine.
El “ser o no ser” se convierte en Anonymous en si “fue o no fue” Shakespeare un fraude. Y el cineasta no se cansa de repetir ante todo periodista que se le ponga delante que él no se ha inventado nada que no apuntaran antes Mark Twain, Charles Dickens o Sigmund Freud.

Anonymous_24092

El actor galés Rhys Ifans, quien a pesar de su fama de party animal ibicenco no interpreta al borracho, si no al padre intelectual de las obras teatrales, refuta la legitimidad histórica de ese argumento. En su obsesión por defender a Roland Emmerich lo llega a comparar con el propio Shakespeare: “¿Por qué no? Tiene habilidad de ser visionario con sus relatos tanto en lo comercial como en lo emocional. Ambos son capaces de hacer que cualquier personaje sea entendido a pie de calle”.
Ifans encarna en esta película al Conde de Oxford, un hombre emparentado estéticamente con David Bowie o Karl Lagarfeld y cuyo estatus le prohibe en la Inglaterra del siglo XVII bajezas como la sensibilidad artística. El aristócrata, íntimo en todos los sentidos posibles de la Reina Isabel I en esta ficción, recurre entonces a una inofensiva tapadera para dar visibilidad a sus brillantes análisis sociales en forma de libreto, que en cuanto empiezan a ser publicados sirven para comunicarse en la distancia con su real objeto de deseo. Así es como un tal William, actor iletrado de una compañía teatral, es capaz de explicar al mundo la corrupción política de Enríque V o la desesperación por un amor imposible de Romeo y Julieta.

 

A partir de esa premisa, Emmerich se monta su particular dramón shakesperiano, de los que miraban a los ojos a la tragedia griega, con mucho de intrigas palaciegas y algo de incesto y parricidio, y Vanessa Redgrave e hija -Joely Richardson- encarnando a la monarca en distintas etapas de su vida. Al fondo clásico de Anonymous se le ha botoxmizado en su forma con una ración extra de pelucón isabelino y un Londres de rostro ensalzado por los efectos digitales y espectaculares planos aéreos tan habituales en su director.

AnonymousRedgrave630-thumb-630xauto-32217

El propio Derek Jacobi plantea estas teorías de la conspiración en el prólogo y epílogo de la película. Ante la duda de cómo un reparto tan british se dejó enredar en un proyecto que entreña tanta polémica con los intereses patrios, Ifans asegura que “el film hace preguntas muy válidas. No hay evidencias concretas de quien es el autor de estos trabajos y no podemos condonar a un establishment académico o a una industria que nos dice: ‘Esto es lo que hay’ sin cuestionarnos nada".
“Jamás diría estas cosas en voz alta si no estuviera respaldado por una producción de Hollywood. Me estaría enfrentando a un enorme juicio en mi país”, bromea el británico. Aún así le gustaría interpretar a otros posibles candidatos: “Han llegado a decir que la propia Isabel I los escribió. No me importaría llevar vestido, pero sería difícil hacer de reina mejor que Vanessa Redgrave”, asegura el actor de Notting Hill, que cuando se pone serio celebra haber sido lo suficientemente valiente como para romper con este personaje la imagen de cómico gamberro que la audiencia internacional tiene de él.
Vive un proceso similar al que ha vivido el director de la cinta. Además de su vocación de entretenida piruleta histórica, con mucho de azúcar y poca bibliografía, Anonymous deja vislumbrar un posible viraje hacia la madurez artística de Roland Emmerich. En ella ha contado con un presupuesto más moderado y un toque europeo que le aleja de sus anteriores blockbusters. También ha dejado espacio en su grandilocuente trama para rendir homenaje a la palabra escrita, la teatral de antaño y la cinematográfica de nuestros días. “A diferencia de la época de Shakespeare, no tenemos suficiente arte político en nuestra vida, no lo practicamos lo suficiente, y eso nos lleva a convertirnos en una sociedad que solo quiere ser entretenida y distraída. Eso es peligroso”, reflexiona.



Hay 6 Comentarios

¡Tanta pasión... si es todo ficción!

La impostura y el plagio en Shakespeare. Un tema en que la historia, como casi siempre, ha sido reemplazada por el mito. Pero el inmortal catálogo de dramaturgia y poesía, sea de quien sean, justifica el genero humano.

Que un director tan burdo como Emmerich lleve al cine la vida de uno de los más excelsos dramaturgos de todos los tiempos clama al cielo. http://unmundocultura.blogspot.com/

Y sin embargo lo que dice Emmerich al final es totalmente cierto, y lo repito “A diferencia de la época de Shakespeare, no tenemos suficiente arte político en nuestra vida, no lo practicamos lo suficiente, y eso nos lleva a convertirnos en una sociedad que solo quiere ser entretenida y distraída. Eso es peligroso”, de allí los comentarios anteriores, así que a verla y decidir.

¿ y qué puedes esperar de una mentalidad Emmerich para entender a Shakespeare? Nada!

Pero este hombre es un director?Porque lo que hace no son peliculas,es mierda en estado puro

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Buscar

enero 2012

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          

Las listas de 2011

Un panel de más de 20 expertos selecciona la música más destacada del año.

Cómo se hizo »

Canciones Internacionales 2011

Canciones Nacionales 2011

Discos Internacionales 2011

Discos Nacionales 2011

Número 1

Descarga

Momento nostalgia. Aquí está nuestro primer número en papel: publicado en octubre de 1993 Descargar PDF (28Mb)

Ver todos los números »

Concursos

El Pais

EDICIONES EL PAIS, S.L. Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal